El Retorno del Abrazo Grande: El Trueno en la Plaza
El viento de la jalca no solo traía el frío de las alturas, sino también murmullos de nombres antiguos. Esa tarde de 2026, las nubes sobre Cajamarca no eran grises, sino de un violeta encendido, como si los cerros mismos estuvieran conteniendo el aliento. En el centro de la ciudad, una marea humana aguardaba, pero no era una multitud común: se decía que, entre los hombros de los ronderos y los sombreros de paja de las campesinas, se divisaban también sombras de venados dorados y el brillo de lagunas que nadie había visitado en siglos.
Crea tu propia página web con Webador